sábado, 8 de octubre de 2011

A la luz de todos y todas



¿Conspiración?

Uno de los problemas que aún arrastra el proceso bolivariano es la impunidad. Y cuando hablamos de impunidad pensamos en los delincuentes que continúan sueltos después de haber conspirado y cometido actos en contra de los Derechos Sociales, que abarcan más que los Derechos Humanos. Uno de ellos, por ejemplo, aspira a que un ente extra-constitucional que opera al margen del Estado venezolano, le suspenda la inhabilitación.
Pero la conciencia revolucionaria debe ampliar el compás de la impunidad. La impunidad en el sentido que planteamos, es más insoportable y se erige con la más descarada postura ante autoridades locales, regionales y nacionales.
La leche en polvo, desaparece. El aceite de maíz, desaparece. La harina de maíz, desaparece. EL azúcar, desaparece. EL café, desaparece…Los plátanos, desaparecen. Y lo cierto es que no desaparecen…El pueblo sabe dónde están los productos, quiénes los revenden, cómo lo hacen; la especulación en sus precios (por ejemplo, a la leche le incrementan más del 100 por ciento); y el pueblo también sabe cuándo puede conseguirlos, o cuándo por ejemplo en Maracaibo los “bachaqueros”, contrabandistas que operan también a la luz de todos y todas, se llevan los productos a Maicao, Colombia.
En el Estado Zulia, y específicamente en Maracaibo, desde principios de año, y ahora con más gravedad desde hace tres meses, la gasolina escasea. Cierran las bombas sin explicación alguna, las colas nos hacen recordar al Golpe Petrolero de 2002-2003; y nadie da cuenta de ello…Algunos titulares oposicionistas destacan la escasez del combustible, y el Ministerio asegura que trabaja para solventar la situación. Lo cierto es que el hecho se repite, desespera, al igual que se repiten y desesperan otras no menos graves “escaseces” a la luz de las autoridades de todos los niveles, sin que se haga nada para informar y solucionar la falla y la ausencia de productos de primera necesidad, que dependen de la lógica perversa del mercado, pues aún carecemos del abastecimiento alimentario masivo que debemos asegurar como revolución
Si damos un vistazo a este panorama, y le añadimos la lentitud para resolver el problema de inseguridad, el estado deplorable de la vialidad, la indefensión frente a los mercaderes de la necesidad del pueblo, el desastre de los servicios aeroportuarios, entre otros temas, recordamos las palabras de Vladimir Acosta, cuando decía que la conspiración aprovecha cada fisura para entrar con su plan desestabilizador a tumbar las bases que estamos construyendo para nuestro socialismo bolivariano.
Debemos dar respuestas revolucionarias a estos zarpazos que desde las quintas columnas y desde los enemigos frontales del proceso liberador, estamos recibiendo. No podemos ver de manera aislada cada uno de estos golpes. Luchemos contra todo tipo de impunidad disfrazada de sordera, indolencia, ignorancia, incompetencia, o complicidad, como parte de nuestro compromiso en revolución.

No hay comentarios:

Publicar un comentario