sábado, 8 de octubre de 2011

NUESTRO 11 de septiembre


¿La historia se repite? ¿O se repite sólo como penitencia de quienes son incapaces de escucharla? No hay historia muda. Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho que la mientan, la memoria humana se niega a callarse la boca.
Memorias y desmemorias. Eduardo Galeano
El Imperio tiene en sus laboratorios de manipulación, tortura, y amansamiento, un ala importante que se dedica a “reinventar” sus métodos (con muy pocas luces y creatividad) para cada episodio de liberación del planeta; nuevas escaramuzas para que el olvido se coma la memoria…
El 11 de septiembre para Latinoamérica, no es, ni debería ser, la fecha conmemorativa del dudoso episodio de las Torres Gemelas. Me atrevo a pensar que los gringos prepararon esta macabra puesta escénica ese día, para, además de crear pretextos para invadir Irak, terminar con la memoria del 11 de septiembre chileno, como última tarea de la agenda de terror que por décadas crearon para el país austral...
El 11 de septiembre fue el primer ensayo democrático socialista que recibió el zarpazo del águila imperial que encontró en la Casta Militar Chilena su más firme aliado, hasta hoy…
El 11 de septiembre nos sigue retumbando en la memoria de quienes leemos más allá de los medios, y de quienes estamos enterados más allá del presente de la verdadera historia de nuestro continente al sur…Pero en la masa amansada del planeta, no significa Chile traicionado., ni Allende; significa ataque terrorista a USA.
Nuestro 11 de septiembre se reeditó en todo el Cono Sur, y décadas después en Haití, en Grenada, en Panamá, y recientemente en Honduras, en Afganistán, en Irak, en la entrañable Libia; y ahora quiere seguir su camino en Siria, en Irán…en Venezuela…El 11 de septiembre aún se repite con sus matices…y se pretende reeditar en esta nueva gesta de liberación que asumen los pueblos del mundo.
Pero la memoria puja por irrumpir, en el momento de los pueblos….
Y el 11 de septiembre late por un lado, en los desaparecidos que susurran su verdad y su espera en las calles de Santiago…y por otro, en los jóvenes estudiantes que asumen en Chile su combate a todo riesgo (ellos sí) en el marco de un régimen (ese sí) que aún tiene los síntomas del odio de clases, de castas; del fascismo que ni Frei, ni Lagos, ni Bachelet, ni la concertación más que traidora, logró erradicar de la dinámica del estado chileno, plenamente pinochetista, como franquista es el estado español…
El 11 de septiembre pertenece a una memoria que se agita, y que pese al amansamiento, la omisión, el ocultamiento, y la mentira, hoy retoma sus banderas en un Chile que por más de tres décadas fue objeto del ensayo neoliberal más exitoso (léase, desaparecidos, más tortura, más muerte, más mordaza, más empresa privada voraz, igual “crecimiento macroeconómico” del bolsillo de los poderosos nacionales y transnacionales…)
Y mientras CNN encadena su señal para conmemorar el asalto de Osama Bin Laden a las Torres Gemelas, versión cada vez menos creída y creíble de tan lamentable hecho; Benedetti asegura que aquí abajo, abajo “cerca de las raíces es donde la memoria ningún recuerdo omite”…
El 11 de septiembre es memoria nuestroamericana, es Allende Chile, es Allende historia, es Allende mártir…es Allende despierto en los jóvenes chilenos que retoman su imagen y su palabra para conocer más allá de los amansamientos y los olvidos impuestos, la verdad de su patria, que es la verdad de la Patria Grande…

A la luz de todos y todas



¿Conspiración?

Uno de los problemas que aún arrastra el proceso bolivariano es la impunidad. Y cuando hablamos de impunidad pensamos en los delincuentes que continúan sueltos después de haber conspirado y cometido actos en contra de los Derechos Sociales, que abarcan más que los Derechos Humanos. Uno de ellos, por ejemplo, aspira a que un ente extra-constitucional que opera al margen del Estado venezolano, le suspenda la inhabilitación.
Pero la conciencia revolucionaria debe ampliar el compás de la impunidad. La impunidad en el sentido que planteamos, es más insoportable y se erige con la más descarada postura ante autoridades locales, regionales y nacionales.
La leche en polvo, desaparece. El aceite de maíz, desaparece. La harina de maíz, desaparece. EL azúcar, desaparece. EL café, desaparece…Los plátanos, desaparecen. Y lo cierto es que no desaparecen…El pueblo sabe dónde están los productos, quiénes los revenden, cómo lo hacen; la especulación en sus precios (por ejemplo, a la leche le incrementan más del 100 por ciento); y el pueblo también sabe cuándo puede conseguirlos, o cuándo por ejemplo en Maracaibo los “bachaqueros”, contrabandistas que operan también a la luz de todos y todas, se llevan los productos a Maicao, Colombia.
En el Estado Zulia, y específicamente en Maracaibo, desde principios de año, y ahora con más gravedad desde hace tres meses, la gasolina escasea. Cierran las bombas sin explicación alguna, las colas nos hacen recordar al Golpe Petrolero de 2002-2003; y nadie da cuenta de ello…Algunos titulares oposicionistas destacan la escasez del combustible, y el Ministerio asegura que trabaja para solventar la situación. Lo cierto es que el hecho se repite, desespera, al igual que se repiten y desesperan otras no menos graves “escaseces” a la luz de las autoridades de todos los niveles, sin que se haga nada para informar y solucionar la falla y la ausencia de productos de primera necesidad, que dependen de la lógica perversa del mercado, pues aún carecemos del abastecimiento alimentario masivo que debemos asegurar como revolución
Si damos un vistazo a este panorama, y le añadimos la lentitud para resolver el problema de inseguridad, el estado deplorable de la vialidad, la indefensión frente a los mercaderes de la necesidad del pueblo, el desastre de los servicios aeroportuarios, entre otros temas, recordamos las palabras de Vladimir Acosta, cuando decía que la conspiración aprovecha cada fisura para entrar con su plan desestabilizador a tumbar las bases que estamos construyendo para nuestro socialismo bolivariano.
Debemos dar respuestas revolucionarias a estos zarpazos que desde las quintas columnas y desde los enemigos frontales del proceso liberador, estamos recibiendo. No podemos ver de manera aislada cada uno de estos golpes. Luchemos contra todo tipo de impunidad disfrazada de sordera, indolencia, ignorancia, incompetencia, o complicidad, como parte de nuestro compromiso en revolución.

Una mirada a Maracaibo


A 482 años de su fundación

Maracaibo, Maara iwo, lugar de serpientes; Maare kaye…lugar frente al mar…Aunque la versión más divulgada y menos sustentada del nombre de la tierra del sol amada… es la de la expresión “Mara cayó”, surgida supuestamente al momento de caer abatido en combate el Cacique Mara.
Lo cierto es que en el año 1965, el Centro de Historia del Estado Zulia, pronunció categóricamente que Maracaibo, fue fundada por primera vez por el alemán Alfinger, el 8 de septiembre de 1529…
Estas líneas las escribimos en el 482 aniversario de Maracaibo. La ciudad que oficialmente fue la primera en ver luz eléctrica en Venezuela, la primera en proyectar películas, la primera en ver despegar un avión…Esa ciudad que Gardel visitó para cantar por última vez en su vida, la misma que recibió a Rubinstein, y artistas de la cultura mundial, es hoy sinónimo de caos, de desidia, de puestas escénicas urbanas de plástico, mientras el mercado convierte en estacionamientos los testimonios de épocas urbanas pasadas; es la ciudad del más doloroso olvido, de la destrucción casi sistemática del patrimonio, de la inseguridad más cruel; es la ciudad del “regionalismo” más indolente y raro, pues no se activa sino para defender a Manuel Rosales y su mediocre forma de decir nuestro emblemático voseo; más nunca para proteger su lago, sus plazas, sus testimonios urbanos de arraigo y memoria.
Estamos entre una dirigencia reaccionaria que ha capitalizado lo más banal de la idiosincrasia en decadencia de un pueblo amansado por el consumismo mayamero; y la ausencia de estrategias para desde la Venezuela Progresista, recoger las claves que aun resguardan la esperanza en los pliegues escondidos de su memoria.
Nos urge asumir cabalmente la Maracaibo de Lossada…si prejuicios, sin caricaturizaciones. Conocerla y hacerla conocer es clave para la seguridad de nuestra Nación en transformación; poner a Maracaibo en la agenda de los asuntos urgentes, buscar la forma de arrancar de las garras del Imperio, sus iconos, sus arquetipos, su rebeldía, su arrojo. Esa ciudad que sigue abatida por la vorágine de la adequidad rosaliana, tiene signos de vida.
Lo que queda de su patrimonio está en ruinas: la Calle Comercio, la Iglesia de Cristo de Aranza, el Paseo Ciencias, la plaza Urdaneta, la Plaza Baralt (hoy convertida en estacionamiento), el Hotel Granada, la casa de Pérez Soto. Debemos sacar de los escombros, la savia del viejo Matapalo que se empeña en seguir vivo frente a la Basílica…pero también la vigencia de nuestros héroes, intelectuales, cultores y cultoras…Urdaneta, Baralt, Calcaño, Lossada, Molero, Aguirre, El Indio Miguel, Chevoche…Como diría Alí, Maracaibo “tiene una historia bonita y abrazada con el lago resiste y la deja escrita, y aunque no le dé su amor el maracaibero de hoy prefiere lanzarla al sol pa' que se queme enterita…
Es hora de asumir desde las fuerzas progresistas no solo de Maracaibo y del Zulia, sino de Venezuela, la tarea de reactivar la esencia de nuestra verdadera gesta; y superar este escollo nefasto del Imperio que a manera de trampa ha instalado sus misiles culturales y financieros en el centro de esta ciudad de sol.