lunes, 15 de julio de 2013

Una cita de León Felipe


El poeta de pólvora y barrero, el amigo poeta de la poeta Esther María Osses, el mismo que vino a Maracaibo y dejó su huella en la atmósfera del Teatro Baralt, y conversa con Marian Anderson, Rubisntein, Gardel o Nicolás Guillén mientras esperan que el Fantasma de la Ópera entre en escena.
El poeta lúcido e inolvidable de la justicia, del llanto y la memoria, de Dios y sus traidores, de la poética humanidad tantas veces herida; del viento y del hombre en sus circunstancias históricas...el poeta de Don Quijote revelado en verso...
Este poema les dejo, en esta circunstancia de sed. Después del legado del gran poeta Comandante, cuánto de cierto, cuánta necesidad de avanzar sin que nos echen más cuentos...  






SÉ TODOS LOS CUENTOS
Yo no sé muchas cosas, es verdad.

Digo tan sólo lo que he visto.

Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos


LEON FELIPE

En el columpio de sus noches. César siempre navegaba…



A César David Rincón

Dominaba las fuerzas centrífugas de los vendavales de la existencia… Dominaba la fuerza de gravedad que atrae al hombre sin alas al abismo.

César escogió la noche como refugio…

Marcó sus días con fe perturbada por estas eras terribles… Por el apocalipsis descrita alguna vez por él y sus compañeros. César se erigía noble e intacto del mundo y del submundo que lo rodeaba…

Y se le veía venir delicado por entre las páginas acumuladas de sus espacios dialécticos como si viniera de recorrer dimensiones y fábulas ajenas a este mundo. …Creo que conoció en sus viajes a Byron, y a su perro, por supuesto… A la Diosa Blanca, historia mágica e increíblemente ligada al pensamiento europeo.

Debió conocer de igual forma a los poetas y poetizas de todos los tiempos… Es fácil después de haber hablado con él, imaginarlo sentado al lado de Safo, conversando con Lope de Vega y Góngora y Quevedo… de los misterios de la vida, del amor y de la muerte…

También podía regresar a nuestras tierras con rapidez vertiginosa, casi practicando la omnipresencia, quizás navegaba entre tiempos y no entre espacios. Venía y nos comunicaba sus conversaciones con los Nahuatl, con los Quichés… Con los trovadores de unos y los cantos guerreros de los otros… Con los Incas y con los Mayas… Con los hermosos cantos de sencillez conmovedora de los Yanomami y los Guaraos.

También creo haberle visto en franco debate con Mistral, con Neruda y Vallejo… Con Barnet, con Nicolás Guillén y Witman… Con los poetas colombianos y los nicaragüenses… Con Roque Dalton, con Pérez Bonalde y con Gerbasi… En fin, caminos, espacios y tiempos recorridos por el devastado mundo de los pensadores poetas…

César de seguro, cada noche al compás de su columpio y en su trayectoria, visitaba las dimensiones que luego habitaba en sus adentro mágicamente, sin que la tauromaquia o su pasión por Sadel, interfiriera en su nobleza.

“La poesía es una cosa y el poema es otra. La palabra del poema trae la poesía y la convierte en materia verbal, preserva el momento poético y por ende a la vida. El lenguaje poético, ritmo, armonía, musicalidad: las diferentes formas de inflexión y pausas, respirar la palabra en el poema, hacen que la escritura preserve la vida y que ésta trascienda a su tiempo histórico…
La poesía, entendida como manifestación del espíritu y de la vida humana, condensación de lo sublime y lo trascendental en sus espacios reales, no muere…” Como no muere la sangre y el acto del amor que siembra gentes.
“Así la poesía a través de la plástica, a través de la música, a través de la danza… mantiene por encima de los espacios, la vida de los hombres”